El cerebro está dividido en dos hemisferio, derecho e izquierdo. Cada
hemisferio tiene unas funciones específicas y trabaja una determinada
información.
Mientras que el hemisferio
izquierdo procesa la información en forma analítica y controla el
lado derecho del cuerpo, el hemisferio derecho procesa la información
en forma holística y controla el lado izquierdo del cuerpo.
Utilizamos el hemisferio
izquierdo cuando elaboramos cualquier discurso o explicación; resolvemos
ejercicios de matemáticas; planificamos, analizamos o razonamos sobre
algo. Por lo tanto, estamos hablando de un pensamiento racional,
analítico, lógico, verbal y numérico. Así, nos proporciona una idea real de
nuestro entorno.
En cambio, el hemisferio
derecho es el encargado del pensamiento creativo. Es un pensamiento, como
decíamos antes, holístico, intuitivo, difuso y creativo. Así pues, nos
proporciona una idea general del entorno.
El hecho de que un
hemisferio predomine sobre el otro es de lo más normal. Sólo hace falta
parar-se a pensar, y seguro que cada uno puede averiguar cual es su lado
dominante. El hecho de tener un lado dominante no implica que solo utilicemos
un lado, ya que el uso va en función del requerimiento y de la tarea a
realizar. También es cierto que existe una cierta relación entre la lateralidad
de pies y manos, y la tendencia al hemisferio lateral contrario.
Hoy en día nos
encontramos con que la escuela se centra en trabajar, básicamente, las áreas
que tienen que ver con el hemisferio izquierdo. Por lo tanto, no hay una
igualdad en el desarrollo de todas las áreas, ya que no se desarrolla el
trabajo de hemisferio derecho. Y, por lo tanto, el lado derecho del cerebro
está "atrofiado".
Durante estas
prácticas, he podido ver como ante algunos problemas concretos, los niños
funcionaban mucho mejor al pasar la información que estaban intentando analizar
con el hemisferio izquierdo al derecho.
Utilizar colores,
hacer dibujos para resolver problemas matemáticos, hacer que imaginen las
palabras en la mente,... son solo algunos ejemplos.
Actualmente, nos
encontramos con que la mayoría de maestros no dejan utilizar colores porque las
hojas quedan demasiado "pintadas" y les hace perder el tiempo. Pero
no se dan cuenta que el hecho de que haya color significa que ha estado
trabajada con mucha más atención que sin colores. Con los dibujos o esquemas en
los problemas de matemáticas para exactamente lo mismo.
Los niños son niños,
y aprenden como niños. Debemos fomentar la plasticidad cerebral, el trabajo con
ambos hemisferios y sobretodo la comprensión de la tarea.
¿Qué más da cual
haya sido el camino hacia la respuesta (largo o corto) si ha sido capaz de
llegar?
¿Porqué no nos
centramos en la calidad del aprendizaje en vez de en la cantidad?
